anónimo –no ha querido indicar su nombre por miedo a las represalias del todopoderoso– Zeus exclamó algo como –"pues que se coman la carne cruda". Pero por suerte, o desgracia, al enterarse de la última hazaña del dios, Prometeo decidió robar el fuego a Zeus, y cogió una chispa del carro del sol, devolviendo el fuego a los hombres.

     Como ya habrán imaginado esto no sentó muy bien al dios y por supuesto no se quedó de manos cruzadas, de hecho se las cobró todas juntas.

     De hecho, se las cobró todas juntas. En primer lugar, le encargó a Hefesto que hiciera una mujer de arcilla a la que Zeus dio vida y una cajita llena con horribles males y también con todos los bienes, la cual nunca debía ser abierta. Luego ordenó a Hermes –dios mensajero de los dioses, fronteras y viajeros– que llevara a Pandora (así la llamó) ante Epimeteo, el cual cayó rendido de amor a sus pies. A pesar de las advertencias de su hermano de que no aceptara ningún regalo de Zeus, Epimeteo se casó con ella.

     Obviamente ese era el plan de Zeus pues Pandora, como toda mujer, era curiosa y no pudo evitar la tentación de abrir la caja, desatando todos los males que había dentro sobre la humanidad; sin embargo, los bienes subieron hacia el Olimpo para quedarse allí por siempre. Pero Pandora pudo cerrar la caja justo a tiempo para evitar que la esperanza escapase. Fue lo único que conservó y menos mal, porque la esperanza es el ingrediente imprescindible para hacerle frente a la vida. Como es bien sabido, la venganza se sirve fría y en este caso Zeus nos la sirvió congelada, pues se vengó a gusto de los humanos. Y luego querrá ser adorado y que le  haga-

Hércules liberando a Prometeo después de matar al águila. ::LUNA
mos sacrificios...si es que tonto no es el dios.

     Y viendo lo visto, no iba a faltar la venganza contra Prometeo ya que a la postre fue su astucia la causa de semejante furia; aunque sinceramente, creo que a Zeus se le pasó un poquito la mano, porque lo encadenó a una roca en una montaña del Cáucaso con unas cadenas forjadas por Hefesto –cualquiera se pone a romperlas– y mandó a un águila para que se comiese su hígado. Pero como Prometeo era inmortal, todas las noches le volvía a crecer y el águila volvía a comérselo todos los días, pobre titán.

     Por suerte, Hércules pasaba por allí en su camino a los Jardines de las Hespérides y, al ver tanta injusticia, mató al águila disparándole una flecha, rompiendo a continuación las cadenas que mantenían atado a nuestro benefactor.

     Aunque lo están pensando, no: a Zeus le pudo más el orgullo por la heroica hazaña de su muchacho que el que Prometeo se liberase de su castigo y por ello decidió no perseguirlo máas, lo que fue un alivio para el titán. Aunque tampoco podía ser tan fácil zafarse así y Zeus obligó a Prometeo a portar un anillo con un trozo de la roca a la que estuvo encadenado por tanto tiempo para que no se le olvide la lección. Pues quien con Zeus se mete, el infierno conoce.

Una más a la lista, que parece no tener fin...

::NOMBRE ESCRITOR

     Menos mal que Hera es una divinidad porque sino ¿cómo aguantar el peso de semejantes cuernos? Me atrevería a decir que ni el propio Hércules podría con tal peso, peso que ha vuelto a subir.

     Esta vez ha sido con Dánae la hija de Acrisio, rey de Argos, la que acaba de dar a luz hace poquito a un niño llamado Perseo, otro vástago más al que alimentar.

     El rey consultó al oráculo si tendría algún hijo varón y éste le dijo que él no, pero que su hija sí, y que además este niño, Perseo, causaría su muerte. Como era de esperar el rey se adelantó y encerró a su hija en una cámara de bronce aislada para que nadie pudiese tocarlo. Esto no fue mayor reto para Zeus quien haciendo alarde de su astucia se convirtió en lluvia dorada entrando por una grieta de la cámara y dejando a Dánae en estado. A cambio de entregarse a él, Dánae le pidió a Zeus la libertad y su salvación, sin embargo este le dijo que se calmase que él la ayudaría.

     Y ahora madre e hijo se hayan dentro de un arcón que flota en el mar esperando por un milagro...esperemos que Zeus cumpla su palabra y los mantenga a salvo.

Danáe y su hijo a la deriva...::LUNA

zoofílica. El dios hizo que ésta se enamorase del toro blanco y sagrado de Creta, o al menos eso cuentan...quien sabe, lo mismo a la reina le gustan más los cuernos que la corona del rey.

     La cuestión es que Pasífea se moría por estar con aquel toro blanco y le pidió a Dédalo que le construyera una vaca blanca de madera para introducirse dentro de ella y tentar así al toro. El toro como macho que era hizo lo que debía, y de ese delito nació el minotauro, una criatura que tenía la cabeza de toro, y el cuerpo de humano.

     Así pidió a Dédalo que construyera un laberinto inmenso del que el minotauro nunca pudiese salir, así poder esconder semejante espécimen. Obviamente para nuestros periodistas no ha sido ningún reto descubrir este secreto, y por lo que nosotros sabemos el minotauro todavía no ha salido de allí.

     Solo nos queda prevenir a nuestros lectores de que esta criatura se alimenta a base de carne humana, y de hecho se han oído testimonios que afirman que ha estado desapareciendo gente.

     Así que por favor, eviten salir a la calle a deshoras y mucho menos caminen solos por calles poco frecuentadas sino quieren ser los próximos en estar dando vueltas durante horas por el laberinto con la tonta esperanza de encontrar la salida y, al final ser devorados por el minotauro.

Grecia Arcaica