Así es como se espera que quede la zona donde tendrán lugar los Juegos Olímpicos.::LUNA

     Prepárense señoras y señores, pues este año 776 a. C. llegan los primeros Juegos Olímpicos de la historia, los cuales se celebrarán, como su nombre indica, en el santuario de la ciudad de Olimpia debido al importante significado ritual que tiene el lugar, aunque ha tenido que disputarse el puesto con Delfos por la primacía panhelénica.

     Estos juegos derivan de los antiguos juegos funerarios que nuestros antepasados celebraban intentando revivir las hazañas de héroes y reyes fallecidos, como el famoso héroe Pélope. Resulta que Tártalo, padre de Pélope, fue amigo de Zeus, y como tal, había obtenido el permiso para comer con los dioses. Pero al muy listo, se le ocurrió la tonta idea de robarles la comida y repartirla entre sus amigos, y como guinda del pastel, organizó un banquete para los

Frontón oriental del templo de Zeus en el Museo Arqueológico de Olimpia. Narra el momento antes de la carrera entre Pélope y Enómao. El retrato del centro representa a Zeus con un rayo. A su derecha se representan a Enómao y Estérope y al lado de estos, a un arrodillado Mírtilo delante de los cautro caballos. A su lado medio tumbada, la personificación del río Alfeo. A la izquierda de Zeus se encuentran Pélope e Hipodamia, una sirvienta arrodillada, los cuatro caballos, la figura del anciano adivino, un joven jugando con un dedo del pie y por último, Cladeo, el segundo río de Olimpia.
dioses, con un menú intrigante y prohibido para ponerlos a prueba, quería probar si eran todopoderosos. Sirvió a su hijo Pélope en la fiesta, aunque no se permitía comer carne humana, y obviamente los dioses se dieron cuenta al instante. Por ello, Zeus condenó a Tántalo al tormento eterno en el inframundo y de paso maldijo a su familia. Aunque piadoso, Zeus devolvió la vida a Pélope, y cuando el niño creció, quedó perdidamente enamorado de la princesa Hipodamia. Pero unos adivinos, le predijeron al padre de ésta, el rey Enómao, que su muerte llegaría a manos de su yerno, por eso quiso impedir a toda costa que su hija se casase, retando a todo pretendiente, incluido Pélope, a una carrera de carros advirtiendo que el perdedor sería ejecutado. El rey no contó con el saboteo y la ventaja divina con la que Pélope correría; ofreció una recompensa al auriga del rey, Mirtilo, a cambio de sabotear el carro del rey y por otro lado, el dios Poseidón le ofreció al-

gunos de sus caballos. Estos favores no le hicieron mucha falta porque el rey murió debido a un choque durante la carrera y Pélope huyó con Hipodamia y Mirtilo. A este último lo mató en vez de recompensarlo, así que Mirtilo lo maldijo antes de morir, es lo que tiene intentar jugársela a un auriga.

     Como cuentan nuestros sabios e historiadores, en estos juegos el vencedor gozaría de gran consideración, pues el salir vencedor se consideraba como una señal divina para suceder al difunto. También resultaron otros tipos de fiestas de estos juegos: desde agosto a septiembre, al tercer año de los juegos de los que luego han derivado los Juegos Olímpicos se celebraban los Píticos, en las primaveras del segundo y cuarto año entre Olimpiada y Olimpiada se efectuaban en Corinto los ístmicos, los cuales incluían pruebas náuticas y en este mismo periodo, durante el verano, se daban los Nemeos. Aunque como ven, los más populares son los juegos Olímpicos.

     La renovación de esta clase de competencias, se la sugirió el oráculo de Delfos a Ifitos, rey de élida, en el 884 y así concertó con el rey Licurgo de Esparta que se celebrarían en Olimpia y que ésta se convertiría en lugar sagrado, prohibiéndose la entrada de ejércitos u hombres armados en el territorio.

     Volviendo a la inauguración de los primeros Juegos Olímpicos como tal, en este gran evento podrán participar atletas de toda Grecia, incluso aquellos que provengan de las colonias de Jordan y de la Magna Grecia. Eso sí, todos ellos deberán de reunir una serie de condiciones que marcan el carácter “nacional” de los juegos: deberán ser atletas griegos de ori-

Grecia Arcaica