Entre gusanos vivimos y según las nuevas tendencias entre ellos descansaremos

Ya no seremos cremados, sino enterrados bajo tierra una vez estiremos la pata.

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¡Que no cunda el pánico! pues para entonces ya habremos pasado a mejor vida. Efectivamente, hablamos de las costumbres funerarias, que una vez más están cambiando, no hay más que ver como se han disparado las ventas de los ataúdes, y es que ya no se estila la incineración, eso de quemar el cuerpo y meter las cenizas en una vasija dentro de la tumba queda para los no modernos. Ahora y desde aproximadamente el 800 a.C. se ha vuelto a poner de moda el entierro y la costumbre micénica de enterrar junto al fallecido algunos objetos. Ésta sería una excelente noticia para los ladrones de tumbas, pero sintiéndolo mucho por ellos, tal y como están las cosas, lo normal es que la gente no pueda permitirse enterrar objetos valiosos y por tanto, la mayoría de las tumbas solo contienen alguna jarra o copa de cerámica y por supuesto las dos moneditas en los ojos; para que no se le abran los ojos al muerto, que ya sabéis que eso es señal de que algún familiar o conocido lo seguirá de cerca, y además, sin las monedas Caronte no te deja subir a su barca para cruzar el rio Estigya –aguas pantanosas formadas por las lágrimas de los condenados– hasta el reino de Hades, dios de los muertos, quien decide si vas a pasar la eternidad en el paraíso o en el infierno.    Aunque    personalmente

Una esposa entierra a su marido después de una dura enfermedad. ::LUNA

también metería algún huesecillo para Cerberos, el guardián de la puerta del reino, un perro de tres cabezas que custodia la entrada para que ningún vivo entre en el infierno, ni para que salga de él ningún alma espabilada. Así que más les vale a los ladrones de tumbas cambiar de profesión, quizás en el sector fúnebre que está en auge... ¿No les parecería el colmo de la ironía?

Morirse del aburrimiento... ¿y eso qué es?

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     Cuando escuchamos "damas de sociedad" solo podemos pensar en "¡que aburrimiento!". No podríamos estar más equivocados pues esas mujeres no conocen la palabra aburrimiento y si no echemos un vistacillo a su apretada agenda;

     –controla los almacenes, se asegura de que la casa siempre esté bien limpia y la comida esté lista a tiempo, la verdad con las casotas que tienen esa tarea crisparía los pelos a cualquiera.

     –también se encarga de los hijos, de los enfermos de la casa y de gestionar la economía de la familia, vamos como hace toda madre de familia que se precie.

     –pero además producen todas las telas necesarias para la ropa, la decoración y el mobiliario, supervisando ellas mismas todo el proceso claro. Prepara la lana para tejerla mientras las esclavas pesan vellones de lana e una balanza, tejen la lana sosteniéndola en una rueca y utilizando un hueso para enrollar y estirar la fibra, tejen la fibra en un telar obteniendo un tejido y finalmente doblan el paño terminado.

     –y por supuesto debe organizar todas las fiestas –que no son pocas– que se dan de invierno a invierno.

     Sólo de imaginarlo ya se cansa uno... si eso es vida, que baje Zeus y lo vea.

Grecia Arcaica