TODO LO QUE SUBE BAJA...Y PORQUÉ NO, TODO LO QUE ESTABA ABAJO SUBE

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::NOMBRE ESCRITOR

     Llega un momento en que uno se hace mayor y le salen más canas que pelos de color y todo lo que era normal cuando era pequeño ya no lo es. Cuánta razón tenía mi padre cuando me decía "Hija, nunca te acomodes demasiado a una situación, pues todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos".

     Y eso es exactamente lo que está pasando en estos momentos, en los que nos estamos abriendo camino en el mundo del comercio, por lo que las clases medias tienen más poder adquisitivo debido al crecimiento de éste.

     Debido a esto están cambiando las cosas en el ejército y en la hegemonía de los aristócratas en él, pues hasta ahora, el siglo VII a.C., la caballería ha sido lo más importante dentro del ejército griego. Esto ha sido así porque los ricos eran los únicos que podían costearse un equipo propio: lo que viene a ser un caballo y mejores armas. En definitiva han dominado el ejército, pero ya no más. Con más dinero en los bolsillos, los soldados de infantería procedentes de las clases más pobres y por ello con equipos de baja calidad, se han podido permitir buenos equipos, eso sí pesados; de hecho, en eso se han convertido: en soldados de infantería de armamento pesado, más conocidos como los "Hoplitas".

     Así han conseguido estos hoplitas destituir a  los  distinguidos

aristócratas de la hegemonía y pasar a ser la parte más importante del ejército.

     Hablando de mejores equipos, hablemos un poco de como son los uniformes de los hoplitas. Hasta hace bien poco, cada cual iba como quería o podía, y así era difícil distinguir a un bando del otro en mitad de la batalla. Ya los imagino discutiendo –"¡Espera! Antes de matarnos ¿tú eres de mi bando? Mm...no sé ¿de qué bando eres tú?"– Pero a alguien se le ocurrió la

de escarlata, sin embargo los atenienses han elegido escudos adornados con la letra "A" como símbolo de distinción, que originalidad. Aunque luego cada soldado lo adorna como quiere, normalmente suelen elegir el símbolo de la familia o de la ciudad.

     Y hablando de escudos, estos son enormes; de hecho, quien quita que sean el último grito de la próxima línea de ropa porque sólo con él se tapa un cuerpo desde el cuello   hasta   los  muslos,  menudo

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idea de que cada bando debería llevar elementos comunes para distinguirlos, todavía estamos buscando al hombre de la mejor idea que se ha tenido en mucho tiempo, la cual nos está resultando una tarea ardua, digamos que antes te habla el conejo que has cazado para la cena, que un soldado.

     No sé si se han fijado pero ahora  los espartanos visten siempre

trasto. Tuve la oportunidad de intentar coger uno en la visita que hicimos hace unas jornadas al campo de entrenamiento para conocer las tácticas de batalla de nuestro ejército, sólo decir que todavía siento agujetas en los brazos, ¡que pesado era!

¿Y qué me dicen de los yelmos? Parecen escobas sin palos, pero no, son cascos hechos de bronce y pe-

nachos de crines de caballo en la parte superior.

     Los estilos más populares son el ático, el corintio, el ilirio y el tracio, a mí personalmente me parece más elegante el ilirio.

     La coraza también suele ser de bronce, pero debido a las quejas de los soldados en cuanto a la rigidez de éstas, –parece mentira que puedan sujetar semejante escudo y se quejen por esto– se está pensando en crear un modelo de coraza hecha de cuero, obviamente más flexible, pero dudo mucho que los protege tan bien como la de bronce contra una flecha.

     Por otro lado, no nos podemos olvidar de la protección de las piernas, más que nada, por si toca retirarse, aunque ya sabemos que nuestros soldados jamás huirán en mitad de una pelea, no hay cosa más deshonrosa. Por eso cubren sus atléticas piernas con canilleras de bronce.

     En cuanto a las armas van bien servidos, una lanza larga por un lado, y por el otro una espada corta de hierro. Así que señoras, despreocúpense de mandar a sus hijos o maridos al ejército, que por falta de protección no será.

     Recalcamos esto pues el ejército ateniense está necesitando hombres debido a las pérdidas que han sufrido y a que algunos de sus hombres ya rondan los 50-60, por lo que estarán para pasar a la lista de reserva. Hacemos un llamamiento a todos esos jóvenes dispuestos a luchar, a mostrar su valía y honrar a su familia. Para más información acudan al anuncio de la pag.X

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