Galicia endurece la vigilancia sobre una veintena de ayuntamientos a dos días de la Nochevieja Gonzalo Cortizo

Galicia endurece la vigilancia sobre una veintena de ayuntamientos a dos días de la Nochevieja

19 ayuntamientos gallegos en los que sus habitantes podían moverse con libertad hasta ahora acabarán el año sometidos a límites perimetrales y con niveles de restricción entre medio alto y máximo. Siete de estas localidades han sido ubicadas de un plumazo en los listados de mayor preocupación pese a haber ocupado hasta hoy mismo un lugar en el grupo en el que imperan las restricciones básicas. El salto afecta a los vecinos de Viveiro (Lugo), Verín, Monterrei, Castrelo do Val, Cualedro (Ourense), Noia y Lousame (A Coruña). En esa siete localidades, la evolución del coronavirus entre sus habitantes ha empujado a la Xunta a saltar tres pasos del golpe a la hora de establecer los límites. La Xunta aumenta el control sobre otras 12 localidades que pasan directamente del nivel básico al medio-alto o sobre las que se ha decidido aplicar una vigilancia especial. Estas últimas son: Barro (Pontevedra), Xinzo de Limia (Ourense), Carral, Xove, Muros, Outes, Porto do Son e A Pobra do Caramiñal (A Coruña).

La decisión adoptada por el comité técnico que asesora al Gobierno de Feijóo pone de manifiesto las malas cifras de contagios que durante los últimos días se han registrado en áreas costeras como la que rodea a la localidad de Noia, tanto en su vertiente norte como sur. Se trata de comarcas pesqueras, entregadas estos días de navidad a la distribución de pescados y mariscos para la celebración de un final de año, sobre cuyos detalles la Xunta no ha dicho nada por el momento.

En cuanto a las buenas noticias, Lugo abandona el club de las ciudades sometidas a cierre perimetral. Es la segunda de las siete principales ciudades gallegas, junto a Ourense, en la que sus vecinos pueden entrar y salir del término municipal a voluntad, siempre y cuando respeten un toque de queda que se mantiene fijado a partir de las 23 horas. Ponteareas y Rodeiro (Pontevedra) acompañan a la ciudad de la muralla en ese tránsito hacia la libertad más allá de su límite municipal.

Sobre la celebración de la Nochevieja, la Xunta de Feijóo no ha dicho nada por el momento a la espera de la rueda de prensa que el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, ha convocado para la mañana de este martes. Las últimas decisiones se producen en medio de un nuevo clima de preocupación y a pesar de las últimas palabras de Feijóo asegurando que «Galicia resiste bien a la Navidad».

19 ayuntamientos gallegos en los que sus habitantes podían moverse con libertad hasta ahora acabarán el año sometidos a límites perimetrales y con niveles de restricción entre medio alto y máximo. Siete de estas localidades han sido ubicadas de un plumazo en los listados de mayor preocupación pese a haber ocupado hasta hoy mismo un lugar en el grupo en el que imperan las restricciones básicas. El salto afecta a los vecinos de Viveiro (Lugo), Verín, Monterrei, Castrelo do Val, Cualedro (Ourense), Noia y Lousame (A Coruña). En esa siete localidades, la evolución del coronavirus entre sus habitantes ha empujado a la Xunta a saltar tres pasos del golpe a la hora de establecer los límites. La Xunta aumenta el control sobre otras 12 localidades que pasan directamente del nivel básico al medio-alto o sobre las que se ha decidido aplicar una vigilancia especial. Estas últimas son: Barro (Pontevedra), Xinzo de Limia (Ourense), Carral, Xove, Muros, Outes, Porto do Son e A Pobra do Caramiñal (A Coruña). La decisión adoptada por el comité técnico que asesora al Gobierno de Feijóo pone de manifiesto las malas cifras de contagios que durante los últimos días se han registrado en áreas costeras como la que rodea a la localidad de Noia, tanto en su vertiente norte como sur. Se trata de comarcas pesqueras, entregadas estos días de navidad a la distribución de pescados y mariscos para la celebración de un final de año, sobre cuyos detalles la Xunta no ha dicho nada por el momento. En cuanto a las buenas noticias, Lugo abandona el club de las ciudades sometidas a cierre perimetral. Es la segunda de las siete principales ciudades gallegas, junto a Ourense, en la que sus vecinos pueden entrar y salir del término municipal a voluntad, siempre y cuando respeten un toque de queda que se mantiene fijado a partir de las 23 horas. Ponteareas y Rodeiro (Pontevedra) acompañan a la ciudad de la muralla en ese tránsito hacia la libertad más allá de su límite municipal. Sobre la celebración de la Nochevieja, la Xunta de Feijóo no ha dicho nada por el momento a la espera de la rueda de prensa que el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, ha convocado para la mañana de este martes. Las últimas decisiones se producen en medio de un nuevo clima de preocupación y a pesar de las últimas palabras de Feijóo asegurando que «Galicia resiste bien a la Navidad».Read MoreElDiario.es – ElDiario.es

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